martes, septiembre 21, 2021

Premio de Dramaturgia por MEMORIA CUÁNTICA-Andrés Mazzitelli

Comparto aquí que recibí una Mención especial en el I CERTAMEN DE DRAMATURGIA DE CASTUERA 2021-EXTREMADURA-Diputación de BADAJOZ- por mi obra MEMORIA CUÁNTICA. Fueron cerca de 300 obras de varios países de Europa y América. Fuimos dos argentinos y el resto españoles los autores que logramos estar entre los galardonados. GRACIAS ! ! !

LA crónica del DIARIO HOY de Castuera escrita por Francisco Vázquez dice: 

El primer Certamen Iberoamericano de Dramaturgia, convocado por la asociación para el fomento de la practica teatral 'Atizar', en colaboración con el área de Cultura del Ayuntamiento, ya tiene ganadores. Se trata del autor cacereño Isidro Timón Rodríguez, con su obra 'Héroes', que ha conseguido un galardón dotado con 1.500 euros y la puesta en escena y edición en papel y digital de la obra.

El segundo premio, de 1.000 euros y la inclusión de la obra en edición en papel y en formato virtual, ha recaído en el autor argentino Miguel Kot, por 'El instrumento determinado'.

Además, han recibido mención especial del jurado las obras: 'El encuestador', del vallisoletano Jon Vilar; 'El hilo de la rueca', del vizcaíno Oliver Agirre; 'J.R. y la tragedia de Julieteta y Romeeo 17', del madrileño Marcos Toro; 'El tren de los animales que lloran', del granadino Kevin Rafael Cuadrado, y 'Las fieras' y 'Memoria cuántica', de los argentinos Marcelo Galliano y Andrés Mazzitelli, respectivamente.

DIARIO HOY de Castuera

 Entrega de Premios Andres Mazzitelli



 

martes, abril 13, 2021

Tío Guillermo (Cuento) Por Andrés Mazzitelli

 Tío Guillermo nunca revelaba sus trucos.

Podía suplicarle, perseguirlo durante toda una reunión familiar hasta que me vencía el sueño, pero el jamás me explicaba sus trucos de magia.

A decir verdad, tampoco decía que fueran trucos. Eran pequeños eventos fantásticos que se presentaban sin previo aviso. Porque Tío Guillermo jamás anunciaba “Voy a hacer un truco de magia”, sino que la magia llegaba de pronto, y era siempre asombrosa e inexplicable.

Tardé hasta la pre adolescencia en percibir que Tío Guillermo debía tener una rutina montada. Por esos años, los eventos familiares perdieron naturalmente interés para mí y se volvieron un programa chino, pero Tío Guillermo me salvó del tedio. Incluso empecé a esperar las reuniones familiares, los aniversarios, cumpleaños, bodas, bautismos, comuniones, sólo con la expectativa de re encontrarme con el asombro y la fascinación.

Lo observaba durante toda la gala, trataba de sentarme cerca de él y de Tía Carmen, porque sabía que en cualquier momento algo mágico sucedería, pero siempre lograba tomarme desprevenido.

Mi padre odiaba a Tío Guillermo. Nunca lo dijo, pero estoy seguro de eso. “Sonríe demasiado”, mascullaba a veces sobre él cuando se había marchado. Mi padre sonreía muy poco. Lo suyo en la vida era una especie de lucha por la supervivencia que se libraba estoicamente con los dientes apretados. No había ningún espacio en su mundo para la magia, y menos para la magia del Tío Guillermo. Era su hermano menor pero en realidad parecían no pertenecer siquiera al mismo planeta. Así de distintos eran.

Una vez, durante el cumpleaños de la Abuela Augusta, hizo aparecer un gato dentro del armario de bebidas, que estaba cerrado con llave y a la vista de todos en el comedor.

-El gato lo puso él, seguramente nos escamoteó la llave un rato antes — sentenció mi padre con su amargo escepticismo de siempre. Yo, que ya estaba en segundo de bachiller, traté de explicarle que era imposible, que el gato era desconocido y salió mansamente del armario de bebidas. Cualquier gato se hubiera enloquecido y habría destrozado el armario al verse encerrado.

Esa noche, antes de que arrancara el auto, me colgué de su ventanilla y volví a preguntarle cómo hacía sus trucos. Tío Guillermo sonrió, así, como no le gustaba a mi padre que sonriera. Después me susurró al oído:

- No se lo digas a nadie, pero…soy de otro mundo. Sólo estoy de visita en la Tierra recogiendo datos. Un día vendrá una luz a buscarme y tendré que despedirme. Pero no te olvidaré, querido sobrino.

Mientras el coche se alejaba, escuché que gritaba “Y el mapa de cómo llegar a mi mundo está a tus pies!”

Me quedé perplejo en medio de la calle húmeda esa madrugada, sin entender nada. Pero cuando me desvestí antes de dormir, dentro de mi zapato izquierdo encontré un papel doblado! En el papel había un dibujo de la Tierra y un dibujo de un planeta bastante más grande, con 3 lunas, marcado con la letra griega φ ( fi) Una línea roja de puntos con una flecha conectaba los dos mundos. Esa noche vagamente dormí.

Cuando tenía 8 o 9 años fuimos una vez de visita con mi madre y mi hermana a lo de la Tía Victoria. A mi madre le gustaba ir de vez en cuando porque la Tía Victoria vivía en el Centro, en un soberbio departamento antiguo de un 3er piso de esos altos, equivalentes a 6 o 7 pisos de las enclenques edificaciones modernas. Vivía como una reina, sin ocultar su fortuna de viuda con campo. Mi madre se vestía con lo mejor para ese paseo, que siempre incluía un largo té con masas y una vuelta por las galerías para mirar vidrieras. Una tarde estaba aburridísimo con lo del té cuando llegó Tío Guillermo. Saludó a todos y entró a un pequeño baño de servicio. Pasaron unos minutos y Tío Guillermo no solo no salió del baño, sino que volvió a entrar por la puerta principal, repitió el saludo y volvió a meterse en el baño. Nadie le prestó atención, tan ensimismadas estaban las mujeres en su charla, excepto yo, que a la tercera vez lo miré asombrado y él a la pasada me devolvió una sonrisa traviesa. Ésto sucedió cuatro veces. La última, Tío Guillermo volvió a entrar por la puerta principal, pero esta vez sosteniendo una taza de té a medio beber del mismo juego del que bebíamos todos! Demás está decir que antes de partir inspeccioné el pequeño baño y no tenía en su interior más que una pequeña claraboya por la que ni siquiera hubiera pasado mi cuerpo de niño. Además…estaba en un 3er piso!

Por la noche, cuando le conté todo a mi padre él ni me prestó atención. Sólo me regaló otra de sus sentencias:

- El Tío Guillermo hace pelotudeces desde que éramos chicos. Ha hecho pelotudeces toda su vida. Espero que no sigas su ejemplo o te volverás como él, o sea un pelotudo.

Lloré esa noche. Lloré sofocando el sonido con la almohada. Lloré porque podía sentir cómo mi mente se volvía como la de mi padre, y empezaba a pensar posibles formas de hacer esa magia con artimañas o ardides, la mayoría insólitos y hasta ridículos. Ese es el verdadero motivo por el que los magos jamás revelan sus técnicas. Porque revelar un truco es aniquilar una ilusión. Así que luché hasta doblegar el maldito pensamiento analítico. Y a partir de ese momento empecé a charlar cada vez menos con mi padre, hasta llegar al final de la secundaria, cuando prácticamente ya no nos dirigíamos la palabra. A él no le debe haber parecido mal, tal vez pensaría que yo era fuerte e independiente, que había hecho un buen trabajo de crianza conmigo.

Fueron decenas de momentos sorprendentes, y aún así, prolijo como un designio de la Naturaleza, Tío Guillermo jamás me reveló el secreto de su magia y siguió sosteniendo que no había ningún truco.

En todos esos años fue mi provisión inagotable de encantamiento, mi conexión directa con lo deslumbrante, con el embeleso y la sugestión. Ni siquiera soy capás de sopesar cuánto de todo esto anidó en mi espíritu definitivamente desde entonces, se cristalizó y pasó a formar parte del entramado de mi futura personalidad adulta. Aprendí a creer en imposibles, a divertirme con absurdos o rarezas que muy pocos advierten. Hubiera sido otro, no se si peor, pero sí miope o acaso ciego al asombro y a la capacidad de maravillarme.

Ya era un escritor bastante exitoso y vivía por mi cuenta cuando recibí el llamado. A mi padre, de pronto, el cáncer le estaba pudriendo el páncreas, y su desmoronamiento era inexorable. Viajé de inmediato. Me asusté cuando lo vi.

Me miró con unos ojos que no le conocía, eran como ojos de infancia, me habló a duras apenas, como jamás me había hablado.

- Quiero pedirte un favor…porque soy demasiado cobarde para hacerlo yo. Quiero pedirte que le hables a Tío Guillermo y le digas si puede hacer un poco de su magia conmigo. Sólo él puede hacer desaparecer ésto. Lo harás? Prometes que lo harás?

Le dije que sí. Qué otra cosas podía decirle? No era ya mi padre. Era un niño asustado.

Se fue un par de días después de ese momento de redención.

Tío Guillermo tuvo tiempo de vida para captar un par de veces con su magia la mirada atónita de mis hijos cuando todavía eran pequeños. Me vi a mí mismo en ellos, como transportado en un conmovedor círculo de tiempo y designio.

Pero se reservaba un par de sus mejores trucos para el Gran Final.

Cuando faltó la Tía Carmen, se trasladó definitivamente a la vieja casa de la playa y pasó sus últimos años escribiendo y pescando.

Y una tarde de fines de Abril salió de pesca y no volvieron a verlo. Su bote apareció en una playa cercana varios días después.

Mi padre, el de mi infancia, hubiera dicho lo mismo que dijeron todos los que no conocían su magia: que tal vez tuvo un ataque y cayó al mar. Pero yo recordaba muy bien sus palabras. Si hubiera estado ahí, sin duda hubiera visto una luz en el cielo o sobre el mar. Igual, no me hacía falta constatar nada para creer, pues la incredulidad en mí se hallaba en estado de saludable suspensión precisamente gracias a él.

Un par de años más tarde, mientras desayunaba en un tranquilo bar, empecé a reír como un loco leyendo el periódico, ante la mirada extrañada de quienes me rodeaban: habían descubierto un nuevo exoplaneta mucho más grande que la Tierra y con tres lunas.

Lo llamarían Fi.

                                                                     Andrés Mazzitelli



viernes, enero 22, 2021

HALLELLUJAH-Lo Sagrado y Lo Roto de Leonard Cohen

 HALLELLUJAH : LO ROTO Y LO SAGRADO DE LEONARD COHEN

Por Andrés Mazzitelli

La canción “HALLELLUJAH”, escrita por Leonard Cohen en 1984, es un mito en sí misma. Cuando se grabó para el álbum Varius Positions , su productor John Lissauer exclamó en el estudio que era la mejor grabación de sus vidas. Sin embargo el sello Columbia se negó a editarla porque no coincidía con las tendencias de la época, marcada por THRILLER de Michael Jackson. (Se dice que el entonces director de Columbia Records, cuyo nombre no diré pues merece el olvido más oprobioso, gritó “Qué es ésto? Ésto no es música Pop! No voy a publicar este desastre!”).


Así, el álbum finalmente llegó al público pero a través de la discográfica independiente Passport Records. Sin embargo, “HALLELLUJAH” pasó sin pena ni gloria hasta que John Cale hizo su versión en 1991, luego Bob Dylan comenzó a cantarla y al cabo Jeff Bucley grabó en 1994 la que por mucho tiempo se consideró la mejor interpretación. La consagración mundial de la canción vino en 2001, cuando se incluyó en el álbum de la banda sonora de la película “SHREK” cantada por Rufus Wainwright (aunque en la película se escucha la versión de John Cale).
Cohen recibiendo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras
Cohen recibiendo el Premio Príncipe de Asturias

Desde entonces todo el mundo ha cantado la canción de Cohen, que murió en 2016 cuando era candidato al Nobel de Literatura (ya había recibido el premio Príncipe de Asturias a las Letras en 2011).




EN EL IDIOMA DE CERVANTES

Como siempre sucede, no podía faltar “HALLELLUJAH” en español.

Nuestra Soledad Pastorutti, por ejemplo, también sumó su versión, tomando la adaptación en español de IL DIVO. Sin embargo, esta traducción ignoró tanto a la original, que se volvió un implacable tamiz en el que quedó atrapada toda la sustancia poética de Cohen, y por ende, la esencia misma de la canción. Da la sensación que quien la adaptó ni siquiera leyó la letra en inglés, y si lo hizo, no comprendió o no quiso que esas ideas perduraran en el pasaje de idioma.

HALLELLUJAH” en español es bucólica y odiosamente correcta, como si hubiera sido escrita para un acto de escuela primaria religiosa. Y entiéndanme, no tengo nada contra las canciones para actos escolares, yo mismo he escrito unas cuantas, pero no se acerca ni un poco a la obra original. Y es que lo que Cohen escribió es tan retorcido e interesante!

La canción está construida con 4 estrofas y un estribillo al final de cada una. Veamos la primera de ellas:

Now, I've heard there was a secret chord
That David played, and it pleased the Lord
But you don't really care for music, do you?


Ahora, escuché que había un acorde secreto

que David tocaba y complacía al Señor

Pero a tí la música realmente no te importa, ¿no?”

Hay varias voces de personajes en el texto. En el principio, es Cohen quien habla, y le habla con un toque de risueña ironía al oyente.

David, naturalmente, es El Rey David, el mismo que venció al gigante Goliath.

Y continúa:

It goes like this, the fourth, the fifth
The minor fall, the major lift

The baffled king composing Hallelujah



Va así: el 4to, el 5to, cae al Menor, sube al Mayor

El Rey desconcertado componiendo Hallelujah”

La canción comienza en la tonalidad de DO Mayor. En esa tonalidad los grados de acordes que se presentan son:

1º 2º 3º 4º 5º 6º 7º

DO - Rem - Mim - Fa - Sol - Lam – Sidim

Cohen, ni más ni menos, explica al oyente los acordes que va tocando en el momento exacto que los menciona: Comienza en DO, luego el 4º (FA), el 5º (SOL), cae al menor (Lam), sube al mayor (Fa).

Hotel Royalton, New York
“El Rey desconcertado” también es él mismo, puesto que encerrado en una habitación del Royalton Hotel de New York, donde compuso la canción, llegó a escribir 84 estrofas posibles sin lograr decidirse acerca de cuáles usar. Hasta llegó a golpear su cabeza contra el piso, literalmente.


El Rey Pata de Lana

La segunda estrofa es el meollo de la canción:

Your faith was strong but you needed proof
You saw her bathing on the roof
Her beauty and the moonlight overthrew ya
She tied you to a kitchen chair
She broke your throne, and she cut your hair
And from your lips she drew the Hallelujah

                                            

Tu fe era fuerte pero necesitabas una prueba

La viste bañándose desde el techo

Su belleza y la luz de la luna te derrocaron

Ella te ató a una silla de cocina

Rompió tu trono y te cortó el pelo

Y de tus labios dibujó el Aleluya



En esta estrofa no es la voz de Cohen la que habla, sino probablemente la de Dios en persona. Y a partir de aquí no puedo evitar sentirme un poco como comadre de barrio de pueblo chico, sepan disculparme.

Sucede que el Rey David después de una siesta, salió a pasear plácidamente por la terraza de su palacio. Fue desde allí que vio abajo, cerca de su morada, a una hermosa mujer tomando un baño. David quedó prendado de la belleza de la dama, por decirlo de un modo decoroso. Así que envió a averiguar quién era. Le informaron que se trataba de Betsabé, esposa de Urias el Hitita, que era solado suyo y peleaba en el frente contra los Amonitas, en el asedio de la ciudad de Rabá.


David, aprovechando la ausencia del marido, mandó a llamar a Betsabé al palacio y se acostó con ella. Al poco tiempo, Betsabé le hizo saber al Rey David que estaba embarazada. Fue aquí que, típicamente, las acciones de David frente a esta eventualidad fueron derrapando de mal en peor. Primero llamó a su comandante en el frente, Joab, y le pidió que le mandara a Urias, el desprevenido marido. Cuando Urias llegó, le dio charla, le preguntó qué tal iba la guerra, que esto, que lo otro, para luego sugerirle que se fuera a descansar a su casa. La Biblia no lo dice, pero David pretendía cubrir su pecado endosando el embarazo al esposo de Betsabé. Pero sus plan se frustró. Sucede que Urias era muy respetuoso de las tradiciones y una de estas tradiciones decía que era indigno de un soldado dormir en su casa mientras el Arca de la Alianza estaba en en el frente de batalla en una tienda. Así que declinó con solemnidad dormir en su casa y por ende con su esposa. David entonces lo invitó a un banquete, lo emborrachó, pero ni así logró que este fiel soldado claudicara.

Así que tuvo que recurrir al PLAN B, que en este tipo de lio, siempre resulta mucho peor que el PLAN A: volvió a enviar a Urias al frente pero con un mensaje secreto para su comandante Joab. En el mensaje, que huelga decir, Urias sin duda no leyó, decía: "Poned a Urías al frente de la batalla, donde la lucha sea más dura. Luego dejadlo solo, para que lo hieran y lo maten."

Naturalmente, Urias murió en el asedio de Rabá y David ni bien transcurrió el duelo de la viuda, se casó con Betsabé, que no queda claro si ignoraba o no la mortal intriga que había desatado simplemente por bañarse una tarde cerca del Palacio.

Este es el conflicto que aborda la canción. Betsabé le arranca de los labios a David los ALELUYAS que deberían ser para Dios. Estos son los rotos y los sagrados aleluyas de los que habla Cohen (The holy or the broken Hallelujah).

En la tercera estrofa es Betsabé la que habla.

You say I took the name in vain

I don't even know the name

But if I did, well really, what's it to you?

There's a blaze of light in every word

It doesn't matter which you heard

The holy or the broken Hallelujah



Dices que tomé el nombre en vano

Ni siquiera se el nombre

Pero si lo hice, bueno, realmente ¿qué quiere eso decir para tí?

Hay un resplandor de luz en cada palabra

No importa cual hayas escuchado

El sagrado o el roto Aleluya

Betsabé, con sabiduría y practicidad de mujer, parada como afuera del conflicto y con una investidura independiente incluso de la fe divina, le dice a David que ella no sabe de Aleluyas, que en todo caso es sólo una palabra, y que no importa tanto si David la pronuncia adorando a Dios (Holy) o en la cama adorándola a ella (Broken).

La cuarta estrofa final es la voz de David rindiendo cuenta de sus actos a Dios:



I did my best, it wasn't much
I couldn't feel, so I tried to touch
I've told the truth, I didn't come to fool you
And even though it all went wrong
I'll stand before the Lord of Song
With nothing on my tongue but Hallelujah



Hice lo que pude, que no fue mucho

No podía sentir, así que traté de tocar

Dije la verdad, no vine a engañarte

Y aunque todo salió mal

Estaré ante el Señor de la Sanción

Sin nada en mi lengua que Aleluya



Colorín colorado

Ese es el final de la canción, pero no el final de la historia. Según la Biblia, después de casarse con Betsabé, David quizás creyó que sus espurias acciones iban a quedar ocultas para siempre. Sin embargo, apareció un profeta, Natán, que valiéndose de un relato metafórico desenmascaró a David en público y expuso su traición y pecado. (Por cierto, en la obra Hamlet, William Shakespeare utiliza un recurso muy parecido cuando el Príncipe Hamlet acusa a su tío, el Rey Claudio de asesinar a su padre, valiéndose de una trouppe de actores que representan un divertimento teatral que en realidad es el asesinato dramatizado).

Sitio Arqueológico probable del palacio del Rey David
en Khirbet Qeiyafa
Solo entonces, cuando el profeta Natán se lo echa a la cara, David pareciera adquirir dimensión de lo terrible de sus acciones, típica ceguera del arrebato de la piel, y cae en una profunda crisis moral y de fe. El hijo de ambos, amargo fruto de esa unión adúltera, cumple con la profecía de Natán y muere al séptimo día de nacer.


Sin embargo, David al final consigue hacer las paces con Dios y continúa con Betsabé, de quién nace, entre otros hijos, Salomón, de cuya descendencia al cabo de 26 generaciones, nacería el mismísimo Jesús.

La extraña adaptación en español

Aquí podrán leer y cotejar con la original, la adaptación de IL DIVO que cantan todos los cantantes de habla hispana.

Un soldado a casa regresó
Un niño enfermo de curó
Y hoy no hay trabajo en el bosque
De la lluvia

Un desamparado se salvó
Por causa de una buena acción
Y hoy nadie lo repudia
Aleluya

Aleluya...Aleluya...Aleluya...Aleluya

Un ateo que consiguió creer
Y un hambriento hoy tiene de comer
Y hoy donaron a una iglesia una fortuna

Que la guerra pronto se acabará
En el mundo al fin
Reinará la paz
Y que no habrá miseria alguna
Aleluya

Aleluya...Aleluya...Aleluya...Aleluya

Por que la norma es el amor
Y no gobierne la corrupción
Sino lo bueno y lo mejor
Del alma pura

Por que Dios nos proteja de un mal final
Por que un día podamos escarmentar
Porque acaben con tanta furia, aleluya

Aleluya...Aleluya...Aleluya...Aleluya

En algún lugar alguien hoy nació
Y un sueño hoy se concedió
Y ya pasó el eclipse de la luna

Por que esta oración se haga verdad
Y que todo sea felicidad
Y que para la locura, aleluya

Aleluya...Aleluya...Aleluya...Aleluya


Entrevista a Jairo (VIDEO)

 Para aquellos que prefieran ver y escuchar a este gran artista en vez de leer la transcripción de la nota, aquí comparto el video de la entrevista que le realicé en Diciembre 2020. 


domingo, diciembre 20, 2020

ENTREVISTA A JAIRO-por Andrés Mazzitelli

 El Viernes 18/12/2020 pocas horas antes de realizar su 2º show "RUMOR DE NIDO" por streaming, con que cerrará el año , el gran artista se prestó gentil como siempre a ésta entrevista.(Gracias Silvia Ferro, productora de Radio Mitre por la invitación.) 

(SHOW Rumor de Nido de Jairo estará disponible hasta el VIERNES 25 en TICKETEK LIVE)








RUMOR DE JAIRO

Entrevista de Andrés Mazzitelli


¿Cómo estás?


J: Bien, muy descansadito, muy tranquilo, haciendo cruces de sal para que no llueva! (risas)

(El show de hoy se montará al aire libre en el patio de su propia casa)


¿Te sentís mejor que en el anterior streaming?


J: Mirá, yo me siento nervioso, un poco angustiado, no sé, ansiedad debe ser, antes de cualquier actuación. Sea streaming o sea teatro, es algo innato eso. Me parece que es algo inevitable, ya he intentado muchas cosas y no lo he podido erradicar.


El streaming anterior tuvo algo como de tour de force ¿verdad?


J: Si, hubo un poco de eso. Estuve practicando mucho antes, incluso con un pedal MIDI que me dejó un amigo, y me llamó mucho la atención cómo sonaban las canciones con ese sistema. Tuve que practicar mucho, sobre todo las canciones que yo no compuse. Y sacarles el mayor jugo posible. Cuando es una versión tan minimalista, depende mucho de la interpretación, cada cosita que hagas cuenta mucho. Fue un trabajo muy bonito que por suerte salió bien. Hoy tengo el respaldo de 3 músicos, va a ser distinto, aparte es en el patio, yo creo que va a ser un poquito más suelto, más casero, más de entre casa. A lo mejor se me va a notar más tranquilo y predispuesto a jugar, no tan preocupado por todo como en el anterior.


Termina un año difícil para todos, pero para Jairo termina con streaming y disco nuevo. ¿Cómo se siente en retrospectiva este Diciembre?


J: Termina mejor de lo que empezó, porque empezó con un interrogante muy grande. Yo creo desde que se impuso la cuarentena todos pensamos que iba a durar un determinado tiempo y se iba a volver a la normalidad. Sin embargo se prolongó demasiado tiempo y eso fue un golpe muy fuerte, a mí me golpeó muy fuerte. Y cada mes que pasaba me golpeaba más fuerte todavía. Porque yo había planificado este año muy bien, tenía todo prolijamente pensado, la grabación del disco, la gira, tenía 3 salidas al extranjero también. Fue una experiencia dolorosa porque estás dejando pasar un tiempo precioso.


Tu nuevo disco se llama 50 ANIVERSARIO. ¿Cómo lograste sintetizar 50 años en 10 canciones?


J: En realidad 20 canciones, porque son 2 volúmenes. La verdad es que está hecho así por la pandemia, que nos interrumpió cuando estábamos en mitad de la grabación. Ya está hecha una parte del Segundo Volumen, pero hace dos meses y medio decidimos partirlo en dos al trabajo, editar un primer volumen y luego un segundo volumen. El Primer Volumen ya estaba muy trabajado, elaborado por Lito Vitale que es el productor, ya había hecho pre-mezclas que se asemejaban mucho a la mezcla final, ya habían cantado una cantidad de artistas.


(Abel Pintos, Eruca Sativa, Luciano Pereyra, Juan Carlos Baglietto, Leon Gieco, Marcela Morello, Elena Roger, Pedro Aznar, Raly Barrionuevo, Víctor Heredia, Lisandro Aristimuño, Nahuel Penisi y los hijos de Jairo: Lucía González, Iván González, Marito González y Yaco González.)



Es una verdadera constelación de artistas. La cream de la cream de la Música Popular Argentina actual.


J: Y en el Segundo están otros artistas. Está Vicentico, Sandra Mihanovich, Peteco Caravajal, gente de distintos estilos, de procedencia diferente en cuanto al estilo musical. Pero en realidad, todos queremos lo mismo, todos queremos hacer buena música, buenas canciones. Y sobre todo ha sido para mí una muestra de afecto, de cariño muy grande la que he recibido de todos ellos, las grabaciones han sido como fiestas, un clima de alegría maravilloso.


Elegiste los intérpretes para las canciones, o los intérpretes eligieron las canciones?


J: Elegimos nosotros salvo en un caso, que fue el de Luciano Pereyra. Él me llamó y me dijo que quería cantar “Caballo Loco” y la razón que dio fue una razón de peso, una razón sentimental. Me dijo “Es la canción de mi Madre. Es SU canción.”


Es la canción del disco de los perdedores, con Salzano.


J: Claro, la hicimos con ese espíritu con Daniel Salzano. Nos pusimos a hacer canciones de losers, perdedores, temas como “La Balacera”,

pero justo yo viajé a Argentina y me produjo un disco Pedro Aznar y él me dijo “Vamos a hacer “Caballo Loco””, así que la canción se escapó del otro disco y se integró al disco “Cielos”. La grabamos en condiciones ideales, Pedro en una habitación con el contrabajo, yo en otra habitación y (Raúl) Barbosa en el living con el acordeón, todo en la casa de Pedro. Y así como lo tocamos, así quedó. Pero la nueva versión es muy distinta, es una bachata, con un respetadísimo ritmo de bachata. En “Milonga del trovador” está Abel Pintos y Eruca Sativa, el arreglo de la canción lo hicieron Brenda y Lula de Eruca Sativa, suena tremendo, dándole un carácter distinto, muy diferente. Yo la vengo escuchando bastante. Yo escucho mucho mis trabajos cuando los estoy haciendo , cuando los acabo de terminar, y después no los escucho más.


Qué interesante que hayas rescatado canciones de tu primera época, como “Por si tu quieres saber”


J: Ahí ocurrió al revés. “Por si tu quieres saber” fue mi primer éxito en España, un éxito tremendo. Y la llamé a Marcela Morello para hacerla. Se tuvo que adaptar ella a la tonalidad de la canción, es decir, bajar a mi tono. Y se adaptó de maravillas a la tonalidad que no le quedaba demasiado cómoda, la cantó con esa gracia que ella tiene,es una cosa también minimalista, acompañada por un cuatro (Instrumento semejante al ukelele), la elegí a ella para cantar esa canción porque yo la asocio a ella con España, ha actuado mucho en España.


Hay dos discos tuyos muy recientes que creo no han sido descubiertos en toda su magnitud todavía por el público: “Jazziro” y “Propio y Ajeno”. Cómo fue trabajar con un pianista francés canciones tan nuestras como “Alfonsina y el Mar”, “Nada”…


J: … “Balderrama”. Baptiste Trotignon, así se llama el pianista, es considerado hace unos años la gran aparición del mundo del Jazz en Europa, la gran revelación. Es un solista, un gran artista, tuvimos que hacer un esfuerzo para conseguir la posibilidad de tocar. Fue una experiencia maravillosa porque fue grabado en un estudio donde solo se graba jazz, está pensado para eso, está él (el pianista) en el centro y alrededor hay casetas, boxes, para la batería, el bajo, y lo grabamos todo en vivo, con Minino Garay (percusión) y Tero Busquini (contrabajo), son músicos cordobeses, argentinos que hace muchos años están allá.


Viviste 16 años en Francia y “Jazziro” ...es tu álbum N.º 16 en Francia.


J: Es un lujo ese disco, las canciones que tiene. Clásicos. En Argentina no salió nunca. Es un problema de derechos. El mundo del jazz es muy especial.


En la lista de Spotify tus canciones más escuchadas son “Amigos míos, me enamoré”, “Morir Enamorado” y “Nuestro amor será un himno”


J: Esa la voy a cantar esta noche, una versión chiquita, con mi guitarra, con mi hijo. Vamos a hacer un dúo de esos de los años 60. En su momento, de “Nuestro amor será un himno” en Francia se vendieron 3 millones de discos, tuvo un éxito descomunal, fue la canción del año.


Hay una canción que no aparece casi nunca en tus repertorios y es muy recordada: “Es la nostalgia”


J: También va a estar en el streaming de esta noche. Y en el Segundo Volumen, junto con “La balacera”. Imaginate que cantada por Vicentico va a ser tremenda.


Has encontrado con quién componer desde que no está Daniel Salzano?


J: No, ni siquiera he intentado, porque ya teníamos varias canciones compuestas con él y tenía sobre todo unos 10 textos de Daniel a los que todavía no les había puesto música. Así que eso me dio bastante materia para trabajar. Y ahora tengo como 16-17 canciones nuevas que podrían integrar un disco nuevo más tarde, el año que viene o el 2022 si todavía seguimos con ésto. No buscaría componer con alguien como con él, porque ese tipo de sociedades nacen de una forma muy natural, no se pueden forzar. Con Daniel nos conocimos, hicimos amistad y empezamos a escribir canciones. Yo lo conocía mucho como poeta, lo admiraba mucho, le tenía mucho cariño, como poeta me parecía-me parece- un poeta maravilloso, y un día me escribió una carta y me mandó un par de poemas, o creo que eran más letras. No nos conocíamos personalmente. Y me preguntó “Vos creés que estas letras podrían ser canciones?”, era mediados de los 80, él vivía en Madrid y yo vivía en París. Y nunca nos encontramos para componer canciones, nunca corregimos casi nada, al principio fue recibir sus letras, siempre originales en el contenido, en la idea, en el tema y en el lenguaje también, porque Daniel era un tipo de una gran originalidad escribiendo. Yo recibía las letras y lo que hacía a veces es agarrar una palabra o una frase y cambiarla de lugar, repetirla, en fin, ese tipo de cosas, hacer una construcción diferente. Siempre le preguntaban cómo era hacer canciones conmigo y él decía “Yo le mando las letras...y él me las devuelve cambiadas!”


Como Elton John y Bernie Taupin que escribieron sin verse.


J: Claro, no nos veíamos. Es más, cuando nos veíamos era por vacaciones, como él vivía en Madrid, en verano, como mi mujer es madrileña (Teresa Saiz de los Terreros, 48 años de casados) nos íbamos toda la familia a pasar el verano a Madrid, teníamos una casa en las afueras. Y ahí nos veíamos muchísimo, salíamos a comer, iba a la casa de él, o acá cuando ya vivíamos en Argentina los dos nos encontrábamos cuando yo iba a Córdoba, nos juntábamos, hablábamos muchísimo, pero hablábamos de cualquier cosa menos de canciones. Pero estaba esa comunión, esa facilidad, ya habíamos adquirido una cierta gimnasia y las cosas surgían con mucha fluidez.


¿Cómo se siente que tanta gente te quiera?¿ Cómo manejás todo ese amor? ¿O es algo con lo que tenés que lidiar?


J: No...no...(risas) ¿Quién no quiere que lo quieran? Que venga acá y me lo diga. Quién va a ser tan hipócrita o huraño? Mirá que yo soy huraño, pero soy casi un anacoreta, un anacoreta aburguesado, porque estoy acá en mi casa, tengo todo lo que me gusta. Pero por supuesto que es un placer que te quieran. Aparte, no es que solo te quieran, sino que te lo dicen además, qué se yo, se baja un tipo de un coche o un colectivo y te lo dice, cuando vas cruzando la calle, es algo maravilloso. Ya ni te cuento en los teatros, pero me refiero a los saludos sorprendentes, los espontáneos en la calle, los mensajes que recibo también,cada cosa que haga. Es maravilloso Yo la verdad me siento muy protegido, muy arropado y eso te renueva el entusiasmo, es así. Es muy importante el público para mí.

Pudiste superar ese silencio después de cada tema en los streaming?


J: Ufff...Con sufrimiento! Al principio era “¿Qué estoy haciendo?”. No te das cuenta a quién va destinado, quién lo escucha, porque además es muy diverso, porque vos cantás en un teatro y la gente está instalada en la butaca mirando fijo el escenario, está escuchando lo que estás haciendo. Acá no, acá la gente está sentada en una cocina, viendo un televisor enchufado en una computadora, o en una computadora propiamente dicha, un tipo solo que está en un lugar con el teléfono, mirando con los auriculares…



Cuánto de la energía del escenario depende de la energía de abajo...

J: Por supuesto, no lo podés disociar. Es exactamente eso. Tiene esos dos componentes: lo que pasa arriba del escenario y lo que puede pasar abajo. Esa asociación no se puede de ninguna manera ignorar.


Conociéndote, no se si estarás entre los que seguirán usando streaming cuando todo se normalice.


J: No lo se, lo importante es que está, a lo mejor toma un camino diferente, te ofrece cosas distintas. La cabeza maquina todo el tiempo y los artistas tenemos la obligación de transformar un poco la realidad. A lo mejor ésto permite eso justamente, no? A través de eso a lo mejor te da más posibilidades de hacerlo. Como que la gente espere una cosa y reciba otra, tal vez sea algo que se va transformando y se va usando de vez en cuando con gusto y disfrutando de eso. No es comparable con las actuaciones en vivo. No se puede comparar. Es como comparar a Messi con Maradona, no tienen nada que ver. Estás cantando, hay un público, eso lo tienen en común. A partir de ahí...TODO ES DISTINTO. Para éste streaming por ejemplo con Matías Martino, que es un pianista...impresionante, en el otro streaming me acompañó con una grabación en “Naranjo en Flor” y la “Milonga del Trovador”, y a mí me largaban el audio y yo no lo veía, fue muy difícil. Esta vez él va a estar al lado mío. Y cómo toca Matías, re significa cada uno de los temas, les da una dimensión a canciones como “Hoy dejo la ciudad” que para los seguidores, es una canción que tiene una importancia muy grande, porque es de un momento muy importante de mi carrera y estaba en un disco muy importante donde había muchos hits que a lo mejor la aplastaban, o la mantenían un poco a la sombra, y esta vez la he cantado y he tenido nuevas sensaciones, que ojalá las tenga esta noche. Así, no pido nada más. Esas senciones y que se pueda trasladar a la gente. También voy a hacer un pequeño homenaje a Atahualpa Yupanqui con un guitarrista salteño que se llama Sebastián Castro, voy a contar una pequeña anécdota dramática y divertida y a acantar dos canciones que para mí son dentro del repertorio de la Música Argentina, canciones que cualquier intérprete, cante el estilo que cante, las tiene que hacer algún día. Y son “El Árbol que tú Olvidaste” de Yupanqui y la “Canción de las Simples Cosas” de Tejada Gómez e Isella.

Son canciones casi perfectas. Debería ser una obligación. Si querés cantar en un escenario, antes un examen.

Y vaya que Jairo aprobó con creces hace ya 50 años su própio exámen.

"50 ANIVERSARIO" se llama su nuevo disco, dividido en VOLUMEN 1 y 2. Su público lo espera como quien espera buenas noticias. Y lo son.

                                                                             Andrés Mazzitelli