viernes, septiembre 09, 2011

L´amitie (La Amistad)

L´amitie-Andres Mazzitelli 2011 by mazzitelliandres
Versión en español de la canción de Francoise Hardy 

"L´amitie"
 
Muchos de mis amigos vienen de las nubes 
Y su equipaje solo es la lluvia y el sol 
Ellos hicieron de la sincera amistad 
La más bella estación de todas las que hay 

Son dulces como un paisaje de postal 
Y fieles como golondrinas al migrar 
Anida en sus corazones la tibieza 
Y a veces en sus ojos brilla la tristeza

Vendrán, 
Hay leña en mi hogar 
Ellos y tú 
También vendrás...

A lo profundo de las nubes volverás 
Y a muchos otros rostros también sonreirás 
Encenderás entonces toda tu tibieza 
Cuando alguien quiera ocultarte su tristeza 

Como no se lo que la vida nos traerá 
Quizá yo un día piense que no valgo ya 
Si me queda un amigo que realmente esté 
Y me comprenda, esta pena olvidaré 

Entonces yo 
Querré un hogar 
Iré y tú 
tal vez me esperarás... 

(Adaptación al español Andrés-S Svenson-B Vicario)

lunes, septiembre 05, 2011

Andres Mazzitelli para leer: Acerca del amor, el miedo y la confianza

Andres Mazzitelli para leer: Acerca del amor, el miedo y la confianza

Acerca del amor, el miedo y la confianza

Pienso en “la confianza”...y me parece que es el nudo de la mayoría de los conflictos que hay en las parejas. Muchas personas, mujeres y hombres, prefieren escapar a una relación por miedo a sufrir una traición, o peor aún, para no sufrir la amenaza de la traición, que es un estado que sólo lo puedo comparar con la náusea, porque es como la antesala de algo peor que no termina de llegar. Y todos sabemos lo espantoso que es estar en un estado prolongado de náuseas. Cuando uno entra en ese estado, es lógico que quiera salir de él como sea, aunque eso implique renunciar a un amor o a un proyecto, o a ambos. Porque uno quiere que la náusea termine, simplemente. Entonces, muchas parejas encuentran su fin de un modo que tiene más que ver con sus más íntimos temores que con decepciones concretas.

Pero, es posible amar sin miedo?

La realidad es que la mayoría de las veces, cuanto más se ama, más voltaje hay en todos los centros sensoriales. Es un poco parecido al dinero: todos queremos tener suficiente como para no preocuparnos...pero el tener suficiente dinero acarrea preocupación de perderlo. Y eso es un círculo perpetuo. Es la serpiente que se come su propia cola.

Pienso que si hay un modo de salvar una relación del fracaso o de la nada, este modo es tratar de salir del propio centro sensorial, que a menudo se convierte como en una fortaleza llena de sensores donde mucha gente vive, atrincherada, evaluando los informes que le llegan a través de todas las antenas y decidiendo las cosas que le pueden o no provocar dolor.

Se parece un poco al sistema de defensa de una súper-potencia: está basado en el miedo. En el miedo al ataque externo. (Y en el miedo al dolor, en el caso de una persona).

Lo notable (y terrible, por cierto) es que a menudo, esta forma de pensamiento y de percepción del Universo circundante termina llevando a la súper-potencia directo a esa guerra que tanto teme. (Y al dolor a la persona que no logra escapar de este esquema mental)

En cambio, habría que salir del bunker, dejar el chaleco blindado un rato, apagar las antenas informativas y dejar sólo encendidas las sensoriales básicas.

Aprender a leer el lenguaje gestual, el corporal y el verbal, también. Porque si el amor existe, se dibujará en todos los gestos de la persona que lo experimente.

La verdad de una persona está escrita largamente más en esos códigos que en toda la información que se pueda reunir por todos los medios posibles. Es más, imagino que si para confiar en alguien se tuviera que reunir toda la información posible de esa persona, sin duda terminaríamos armando una imagen extraña de la persona, porque la decodificación de toda esa información es a menudo, algo caprichoso y arbitrario. (Además, es una imposibilidad práctica saber absolutamente todo de alguien, porque todo ser humano tiende al infinito en los detalles de su existencia, lo que convierte esta empresa en un imposible y una fuente garantizada de angustia)

En cambio, si nos quedamos con lo que esa persona nos genera sensorialmente, estaremos en un 90% más cerca de conocer realmente a alguien. A veces creo que incluso hablar no haría falta para conocer a alguien, sino que bastaría con mirar a los ojos para saberlo todo. Mejor dicho, para sentirlo todo.

Aún así, insisto...es posible amar sin miedo?

Es tan posible amar sin miedo como jugar la final de la Copa del Mundo sin miedo a perder...

Aún así, vamos a desistir en los vestuarios y a renunciar a salir a la cancha por miedo al dolor del eventual fracaso?

Mi opinión es que todo depende de dónde nos ubiquemos cuando estemos frente a un escenario de agitación o de angustia. Y el amor decididamente es por definición, un escenario de agitación.

Si permanecemos atrincherados en nuestro centro, observando a la persona amada como una potencial amenaza, será muy difícil disipar la angustia. La solución es desprenderse del centro (que tal vez los terapeutas llamarían ego) Y al menos por un rato, hacer el ejercicio de observar todo desde un punto de vista que no sea el bunker personal de cada uno. 
Por otra parte, no lo han pensado? Si fuéramos caminando por un campo y viéramos un bunker fortificado, armado hasta los dientes...pensaríamos que esa persona quiere defenderse o más bien atacar?

Hay que salir del bunker, ese lugar supuestamente seguro, que en esencia, yo llamaría “la mente” (Aunque aquí entraría en una polémica larga e infructuosa con todos los que consideran que “la mente” es todo el ser, cuestión en la que discrepo y coincido con el pensador alemán Eckhart Tolle : una cosa es “la mente” y otra es “el ser”)

Hay  señales que ayudan a reconocer cuando uno está sin darse cuenta en un bunker.

Estamos más predispuestos a "pensar mal" que  a "pensar bien" acerca de alguien que supuestamente queremos?


La misma persona puede generarnos sensaciones sublimes y desagradables de acuerdo a cómo se acomoden nuestros pensamientos?



Somos capaces de imponer las virtudes sobre los defectos de esa persona? 

Cuántos de esos defectos son reales y cuántos son un producto de la interpretación de la información que nos llega?


Estamos hambrientos de estar al tanto de todo lo que vive y vivió la persona que supuestamente amamos?

Esas son otras señales características del miedo.

Diría que el miedo es la verdadera pandemia de la Modernidad.

Y el miedo ataca desde todos los frentes, más todavía en lo que se refiere a lo afectivo.
Aquí, funcionarían muy bien por lo menos 3 de los 4 "Acuerdos Toltecas" que una vez lei en un libro, y que son: 
                  1) No hagas suposiciones
                 2) Se impecable con tus palabras
                 3) No tomes nada como personal
(el 4to Acuerdo se refiere a hacer siempre el máximo de lo que se puede hacer en una situación determinada)



viernes, agosto 12, 2011

Nadie más que tu (Oscar Blanco-Andrés Mazzitelli


Valga este pequeño homenaje para mi gran amigo Oscar Blanco, con esta canción que escribimos juntos y que es muy posible que haya sido no solo su última composición sino también su última grabación.
Les diré lo que recuerdo del proceso de creación de esta canción.

“Nadie más que tú” comenzó como un borrador escrito por Oscar desde Necochea, (“mi paraíso” le llama él a su departamento con vista al Atlántico). Buena parte de la letra están en ese borrador que todavía conservo. Yo tenía una idea de la música que se podía ajustar a esa idea y le envié un bosquejo que a él le encantó y combinamos encontrarnos en Tres Arroyos cuando el volviera de sus vacaciones, porque iba a hacer falta más letra y yo no quería escribirla sin que él estuviera presente aportando sus ideas.
Esa día, una tarde-noche calurosa de Enero del 2010, estábamos intentando darle forma a la última estrofa cuando llegó Daniel Sáez (veterinario de mi perra Carlota Carol y antropólogo del Rock). De manera que él estuvo presente mientras se redondeaba la canción.
Luego fijamos otro día para grabarla, muy posiblemente de mañana, porque Oscar solía pasar por mi casa a esa hora del día. (Llegamos a hacer casi medio centenar de grabaciones desde que empezamos a tocar juntos)
Pero no recuerdo muy bien cómo fue que se grabó, excepto que el solo del final fue armado con fragmentos de por lo menos 4 solos que Oscar grabó “de prueba”. También recuerdo que el saxo que usó, su tradicional instrumento con más de medio siglo de trajín, necesitaba urgentemente un mantenimiento y resultaba cada vez más difícil ejecutar algunas notas. De manera que trabajó bastante más de lo habitual para lograr notas limpias y afinadas. (El saxo luego fue enviado a Buenos Aires y reparado en febrero. Oscar alcanzó a utilizarlo “como nuevo” solamente una vez más, en su último show en el teatro de la Biblioteca Sarmiento, creo que a mediados de Abril, casi un mes exacto antes de su muerte)
Como casi siempre hacíamos, después de mezclarla la bajamos a un CD y nos fuimos a escucharla a su coche, que es como se escuchan las mezclas recién hechas. Quedamos bastante conformes con el sonido. Creo que incluso, del entusiasmo, volvimos otro día a agregar más arreglos de saxo. A mí me encantaba ese sonido ronco, medio sucio que le salía en algunas notas, y a él le gustaba mucho la trompeta flugel que yo había puesto en la tercera estrofa.

“Nadie más que tú” fue estrenada en vivo a fines de Enero, en Claromecó, durante la exposición de pintura de nuestra amiga común, Ana Lía Usberto, al aire libre, en Dunamar, una noche estrellada. Yo no quedé muy conforme con cómo nos salió: estaba medio tenso porque la canción estaba muy fresca y yo todavía no podía dominar ni la armonía ni la letra con soltura. Esta foto muestra ese momento.




Fue la última vez que tocamos juntos en público.
La verdad, lo extraño mucho a Oscar, como tanta gente, seguramente. Sin embargo, por  increíble que parezca, no tengo sensación de pérdida. Más bien siento que se fue de viaje, a “su paraíso” sin duda. Así que no he tenido que sufrir por suerte la tristeza de la pérdida, sino más bien la honda nostalgia del amigo que se extraña.
Todos nosotros, Susana, Pocho y Carmen ,Ana Lía y su grupo de jazz de siempre (Willie , el Chino, etc) lo seguiremos teniendo en nuestros corazones.

martes, abril 26, 2011

Ningún día vuelve


Ningún día vuelve.
Ni uno solo.
Hoy mismo estamos más cerca de la muerte que ayer.
Y mañana estaremos más cerca aún.

Siempre recuerdo la historia de ese condenado a muerte que 10 minutos antes de la ejecución insistía en que el reloj del Penal estaba adelantado...Para él, un par de minutos más tenían un inmenso valor. Y peleó a los gritos hasta que pusieron el reloj en hora...

Ya hicimos todos los cursos de Taichi, Fenshuí, Reiki, Shiatsu
Ya leímos veinte veces El Secreto
Ya fuimos al Machu Pichu, al Uritorco, a Nazca, a las Pirámides
Ya probamos con la Holística,
y con la Mística,
y consultamos a Chamanes
y a Nahuales,
y a Grafólogas y a Psicólogas...
Ya regalamos a todos nuestros amigos "El Alquimista"
Y  fuimos 7 veces a la misma tarotista.
Ah! Y esas brujas divinas:
Las adivinas!
Nos hicimos vegetarianos
Y fue en vano
Pues sucumbimos como Cruzados
En el siguiente asado...
Entonces vino el Yoga
Y compramos una toga.
Y nos vaciaron los bolsillos
El Homeópata y sus polvillos
Y cambiamos la dieta
Y ahí quedó la bicicleta
Con los sahumerios humeantes
y los piedras energizantes
al lado de los tranquilizantes
(los mismos de antes...)

Ya hicimos todo eso...
Y sin embargo esta sed,
este hueco,
este vacío,
este eco
que tanto pesa
nunca cesa...

No será hora de salir y vivir,
En vez de a hacer de nuevo el curso de Cómo Vivir?
No será hora de dejar de ensayar
y estrenar?
Estrenar al fin esta piel, este viento,
esta vida, este momento...

Todas las respuestas que estás buscando
esperan en lo profundo de tu silencio.

Andrés Mazzitelli- Abril de 2011